El hombre de la túnica azul
En la solitaria playa de Cortadura, a las afueras de Cádiz, un joven deportista encuentra a un hombre perdido que lo saluda en latín. Ambos caminan hacia el casco antiguo, donde el recién llegado describe la antigua ciudad romana de Gades con todo lujo de detalles. Debajo de un drago, señala la zona donde estaba su casa hace veinte siglos. Incrédulo, el joven le escucha como si su acompañante estuviera loco. Lo que ocurre en las siguientes 24 horas tiene un impacto indeleble en él y sus conciudadanos.
El anillo de rubí
Un niño recibe de su tía un anillo de rubí de su difunto tío. A lo largo de su vida, la joya mantiene vivo en su memoria a su amado tío. Pero también es un recuerdo constante de su ausencia. El rubí parece estar de luto por el antiguo dueño, pues da destellos sin brillo, como si las lágrimas hubiesen manchado la piedra. Entonces sucede algo que le devuelve la belleza.
Los duros antiguos
Un trabajador encuentra un saco lleno de monedas de plata en la playa de la Victoria en Cádiz. Esconde el tesoro e intenta vender unas cuantas monedas. Una inscripción en el anverso demuestra que la acuñación se llevó a cabo en Méjico hace varios siglos. Traza los dueños anteriores—un magnate, un traficante de esclavos, y un pirata—y descubre la historia de sus vidas y el destino de las monedas. Lo que aprende estremece lo más profundo de su ser.
Siempre listo
En noviembre de 1872, el General George Gordon Meade se encuentra en su lecho de muerte. El general revive lo que le sucedió a su familia en Cádiz, su ciudad natal: la fortuna que gastó ayudando a la población a resistir durante dos años y medio el asedio francés, y la ingratitud de algunas autoridades españolas hacia su padre. Esto último le trae a la memoria su propia decepción por las críticas que recibió después de su éxito en la batalla de Gettysburg, que salvó a la Unión. Mientras evalúa su vida para enfrentarse al Altísimo, evoca los recuerdos gratos de su ciudad natal, que su madre tantas veces le contó, añoranzas que sosiegan su mente de las escenas dolorosas que tuvieron lugar en aquellos combates gloriosos.
Bajo la luna creciente
En una visita oficial de su padre al castillo del Teatro en el Cádiz árabe, Álvaro se adentra en los jardines interiores, vedados a los cristianos como él, y se encuentra con Fátima, la hija menor del visir. Ambos se enamoran desde el primer momento. Él encuentra un túnel secreto del tiempo de los romanos que llega hasta el interior del recinto, y esto les permite continuar su romance prohibido. Pero, el padre entrega la mano de su amada al emir, así que los dos jóvenes planean la fuga. El plan es descubierto y, temiendo lo peor, ella decide hacer una audaz estratagema para salvar la vida de su amante.
Un recado de Dios
Durante una experiencia cercana a la muerte, un hombre recibe la petición del Altísimo de informar a todo el mundo de cómo es la cara de Dios. Pero no recuerda haberlo visto nunca. Deduce que Él se le hizo visible en el rostro de alguien allegado. Revisa en su mente las personas y acontecimientos importantes en su vida. No llega a ninguna conclusión. Buscando una pista, va al barrio Santa María— donde él nació en Cádiz—, revive la Semana Santa y visita los lugares religiosos. No consigue nada. De pronto, ve el rostro de Dios dónde menos lo espera.
El viejo y el perro
Un viejo solitario cura a un perro callejero, que había sido gravemente herido cuando lo defendía del ataque de una víbora. El hombre adopta al animal, y ambos inician una larga amistad. Un día el amo se enferma, y una ambulancia lo lleva rápidamente a la Residencia Sanitaria Zamacola. Con la sirena sonando estrepitosamente, el perro sale corriendo detrás del vehículo, que va a toda velocidad. Lo que después sucede aparece en los titulares de los periódicos.
Cruzando el charco
Después de ganar un campeonato de ajedrez, un joven gaditano llega a Chicago invitado por un primo. El lago Michigan y el paisaje urbano de la ciudad anfitriona lo impresionan. Cautivado por la gran metrópoli, contrasta la vida en ella con la de Cádiz. Allí mejora sus técnicas de juego, y se enamora sin ser correspondido. Al final, sus sentimientos se debaten entre la tristeza de abandonar la Ciudad de los Vientos y el anhelo de volver a su ciudad natal.
Playa de la Victoria
Un hijo se marcha precipitadamente al hospital a acompañar a su padre durante sus últimos días. Impotente, ve cómo libra una batalla entre la vida y la muerte y cómo la grave enfermedad se apodera de él y lo hunde en un estado de coma. Los recuerdos de tiempos mejores no alivian su dolor. Cuando un cúmulo dibuja el rostro de Dios, el hijo, indignado, le hace al Altísimo una plegaria desesperada. La sorprendente respuesta lo aturde.
Plaza de toros
Decidido, un joven se sienta en medio del respetable en la plaza de toros de Cádiz. Lleva una capa escondida. Sus pensamientos van a todos los esfuerzos que ha hecho y a todas las frustraciones que ha sufrido para convertirse en torero: el toreo de salón en la azotea, las entradas ilegales en la plaza, el toreo nocturno a escondidas, los tentaderos de novillos, el toreo de vacas bravas, las negativas de los empresarios, las promesas incumplidas. Tan pronto como el primer toro sale disparado del toril, el joven elude los agentes de seguridad y salta al ruedo.
Carnaval
En la plaza San Juan de Dios, un corista observa desde la carroza a un niño perdido. El pequeño escucha las canciones con gran entusiasmo, como si no pudiese esperar a hacerse mayor, subirse con él, y unirse al coro. El niño se marcha antes de que él pueda ayudarle. El corista escucha las llamadas ansiosas de los padres, en medio de una plaza repleta de público. Decide buscarlo. La batida lo conduce por un laberinto de jolgorio y miedo, que lo lleva a su propio pasado y a un mundo inesperado, que supera los límites de la realidad.
El Hombre del acordeón
Con la esperanza de recibir unas cuantas monedas, Dominick toca el acordeón. Vive en el barrio del Pópulo con apenas pan para llevarse a la boca, pero se enorgullece de su talento musical. Diariamente se traza una meta a cumplir: colectar dinero suficiente para sobrevivir, mantener a sus seres queridos en Rumania y ahorrar para su regreso a casa. Hoy es un gran día: Un crucero ha atracado en el puerto de Cádiz. Él dirige sus pasos hacia la plaza de la Catedral, donde los turistas disfrutan en las cafeterías y restaurantes al aire libre. Se sienta en la escalinata que conducen al templo, levanta los ojos a Dios, abre su acordeón y canta.
El ala desgarrada del arcángel
Con el estallido de la Guerra Civil Española, Cádiz cae en manos de los falangistas. Paco corre a casa para reunirse con su hermano y escapar con él. Encuentra a su novia –- con quien planea casarse ese año—y a su madre, pero no a él. Mientras espera, se entera de la traición de su hermano. Su madre lo oculta antes de que el hijo desleal llegue con varios compañeros falangistas. Empuñando un arma, éste exige que ella se lo entregue. Paco sale de su escondite, se le abalanza, lucha contra él en el suelo, y se dispara la pistola…
La amapola
Un muchacho vive obsesionado con el fantasma de una mujer que ha visto en su nuevo apartamento en el barrio del Pópulo. Ella es hermosa, tiene una expresión triste, y lleva una amapola en la mano. A través de un rollo de pergamino que, fortuitamente, ha encontrado en su dormitorio, él se entera de la identidad de la etérea okupa y de su muerte en la hoguera. Consigue los expedientes del juicio en los archivos nacionales, y lucha para revertir la injusta condena.